
BENEFICIOS DE LA SABIDURÍA
Oíd, hijos, la enseñanza de un Padre, y estad
atentos, para que conozcáis cordura. Porque os doy buena enseñanza: No
desamparéis mi ley. Porque yo también fui hijo de mi Padre, delicado y único
delante de mi madre. Y él me enseñaba, y me decía: RETENGA TU CORAZÓN MIS RAZONES, GUARDA MIS MANDAMIENTOS Y VIVIRÁS. Adquiere...